Priscila había estado durmiendo y se despertó a media tarde. Cuando abrió los ojos, vio a un gran grupo de personas en su habitación. No pudo reaccionar por un instante, se acarició el abdomen con una mirada de pánico. Dane que estaba de pie a un lado, tomo su mano y la miro con tristeza y dolor.
--- ¿Cómo estás? ¿Quieres un poco de agua?
Ella miró a los ojos de Dane y pensó en lo que sucedió esta mañana. No retiro la mano, solo miro a las otras personas y finalmente regreso al rostro de Dane.