Días antes…
Lucían había ido a la oficina de Dante al llegar al piso indicado, no atendió el llamado de la secretaria y entro con rudeza.
Abrió la puerta con fuerza, dentro estaba Dante con sentado frente a su escritorio y delante un hombre mayor sostenía varios documentos, la secretaria llego detrás de Lucían visiblemente agitada.
---Señor, no pude detenerlo, le dije que estaba ocupado en este momento, pero no escucho.
---No importa, puedes dejarnos, Hugo revisaremos después los balances. --- o