La tensión en el ambiente era palpable mientras Debora se apresuraba por las calles, con el bolso de Jarli oculto bajo su abrigo. Cada segundo que pasaba era crucial, y su corazón latía con fuerza mientras trataba de mantener la compostura y evitar cualquier situación sospechosa.
Finalmente, llegó al destino designado, era un establecimiento bastante abandonado, Debora se sintió incómoda luego de ver una manada de perros mientras peleaban por un trozo de carne.
El tiempo se agotaba, faltaban di