Ante eso las luces se apagaron y se empezó a escuchar una música de suspenso, revelando nuevamente la escenografía del castillo, dejando ver que la pelinegra estaba montada del caballo y estaba llegando al lugar, ella llevaba puesto encima de sus ropas una capa de color morado oscuro.
- ¿Aquí fue? – pregunto al aire, notando que el caballo se ponía algo inquieto; por lo cual frunció ligeramente el ceño mientras se bajaba de él y le ataba en las caballerizas que estaban abiertas en ese momento.