Empezaron a caminar de forma lenta sin rumbo fijo ya que en ese momento eso no era importante, solo querían estar juntos, ya que ambos habían extrañado la compañía del contrario. En su andar se toparon con varios arruinadores de la paz por lo cual Hiro amablemente los disciplino bajo la mirada divertida de un castaño.
Akira en verdad que lo había extraño y verlo en esos momentos “disciplinando alborotadores” lo hacía feliz, ya que seguía preocupado por la herida que le habían hecho, pero podía