Era una hermosa mañana de sábado, el sol brillaba y el día prometía ser agradable e ideal para relajarse… lástima que ese no era el plan cierta pareja de adolescentes.
En la mansión De Angelis encontrábamos a un castaño profundamente dormido disfrutando de su día libre, pero esos no eran los planes para cierto pelinegro.
- ¡Ahh…! – se escuchó el grito agudo de cierto castaño por toda la casa, ya que recién le habían lanzado agua helada para despertarlo – ¿porque hiciste eso? – se quejó mientras