Era principio de semana, nuevamente se iniciaba otro día más de clase y por obviedad un nuevo día para estar con su amado pelinegro. De cierta forma agradecía estar vivo y solo con heridas menores después del entrenamiento intenso que le obligo a realizar su tío, aunque igual ahora que había alguien en su vida no se dejaría vencer tan fácilmente.
Se suponía ese día debía ser como todos, pero noto que Hiro se encontraba de mal humor y no sabía la razón ya que al casi llega tarde por culpa de Tai