Por alguna razón Akira se sentía un poco intimidado por la presencia de esa mujer, por lo cual de vez en cuando la miraba de reojo.
- ¿Pasa algo? – pregunto divertida la rubia, ya que notaba el nerviosismo del castaño.
- Me preguntaba el porque me pidió que le acompañara, cuando es obvio que me mintió – comento el castaño un tanto serio.
- Hmm… un chico listo - ante eso la rubia sonrió – digamos que soy alguien caprichosa y así lo quise porque sentí que sería divertido – le contesto simplemente