Por Delfina
Cerca de las 11 y 30 llegamos a la radio.
Le avisamos a David, pero para nuestra sorpresa, cuando le dijimos al señor de seguridad nuestros nombres, nos dejaron pasar, eso lo arregló David.
A esa altura de la noche, el auto estaba en la puerta de la radio y estaba preparado para que cuando Oli abandone la radio, por los parlantes se escucha la melodía de feliz cumpleaños.
Entramos a la cabina donde estaba Oli, ya faltaban 20 minutos para que se terminara el programa.
-¡Chicos!
Dijo