Mundo ficciónIniciar sesión—¡Esas son las huellas de un conejo! —exclama Sayo con seguridad después de un buen rato en el que Tekay le ha estado enseñando sobre reconocer los rastros de los animales.
—¡Muy bien! Aprendes rápido —responde el cazador bastante conforme de la habilidad de su nueva alumna.—¡Sí, sí, lo hice! —festeja la muchacha dando saltos de alegría.—Si el conejo estaba cerca, ahora debe estar en la otra punta del bosque con esos gritos —advierte Tekay sin poder evitar e






