Capítulo 33. El primer día de trabajo de la guerrera.
Amelia.
Esa mañana me levanté con toda la ilusión que tiene alguien que por fin va a ver sus sueños cumplidos, años de estudio, prácticas interminables, un máster a muchos kilómetros de tu familia, prácticamente al otro lado del mundo, desembocaba en lo que iba a suceder esa mañana, mi primer día oficial como fisioterapeuta, en uno de los institutos más famosos que existía en el Reino Unido.
Me había costado mucho pasar las diferentes entrevistas para conseguir esta plaza, y aunque no era mi