Capítulo 34. Segunda batalla entre un conquistador y una Guerrera.
Angus.
-” ¿Qué demonios haces aquí, Maldito Aniquilador?”- fue la primera reacción que tuvo esa salvaje amazonas al verme.
Llevaba desde hacía rato mirándola desde lejos mientras ella se dirigía a su coche, su sonrisa sincera, y de felicidad, le hacía parecer incluso más atractiva, y no importaba que fuera con esos vaqueros ajustados oscuros, esa chaqueta de beisbol americana cerrada, y el pelo recogido en una coleta alta que despejaba su cara. Su forma de caminar, su sonrisa, el brillo de su