Ese centro comercial albergaba alguno que otro recuerdo para Ileana. Aún podía recordar la primera cita que tuvo con Velkan. En ese entonces ya llevaban algunas semanas hablando durante los recesos de la universidad, ya que sin querer, ella por ir distraída había derramado su comida sobre él en la cafetería y aunque ella había pensado que el joven la odiaría por haber arruinado su atuendo, pasó lo contrario y terminaron charlando amenamente entre bromas y risas; vaya manera de conocerse.
—Ven,