La imagen de sus senos no se iba de mi mente. No sabía si era adrede o no pero cada cosa que hacía me parecía que tenía un tinte sexual. Luego de terminar su desayuno dijo, — Bueno voy a bañarme y cambiarme que hoy a la tarde viene Pam a visitarme— murmuró y se fue. — Si, también vendrá Darren — agregó Dalton. — Quizá debiera invitar a Horace — dije yo. Acto seguido, lo llamé y le dije que viniera también. Las horas que pasaron hasta la llegada de nuestros invitados pasaron con rapidez. Alreded