LOGAN
Mi cabeza está que da vueltas, siento que el auto se hace cada vez más pequeño, pero intento mantener la calma y no explotar como en otras ocasiones. Mantengo presionada mi frente contra el volante, probablemente dejando marca, pero simplemente, no puedo verla a los ojos. No ahora, no en este momento.
—¿Me hablarás o no? —insiste Dylan en un tono suave después de un largo silencio. Su suspiro a pesar de ser pequeño es lo suficientemente ruidoso para llenar el silencio por unos segundos.