Comida. Solo por eso.
Simplemente salí de mi habitación por un poco de comida porque mi estómago empezaba a rugir de hambre y terminé con mis padres en una plática donde eran ellos los suplicantes. Cosa rara, en especial en mamá, razón por la que se resistió y nos dejó a papá y a mí. Media hora después de hablar con él, aquí estoy, cruzando el jardín hacia la casa de mis nuevos vecinos: los Miller. Al parecer, Jace les pidió a nuestros padres que hablaran conmigo para que recapacitara en venir a