Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche ya había llegado a Xomalitlán y en el viejo Tsuru, Diana y Kaled esperaban por algo que a la joven no le quedaba claro. No hablaban, pero el silencio era roto por la programación nocturna del radio sintonizado por Kaled.
Dado que Diana no podía averiguar qué es lo que Kaled traía entre manos, la joven se dedicó a ver por la ventana, recordando lo que habían hecho luego de salir del cementerio. De ahí, habían







