Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodo comenzó a clarearse poco a poco hasta que volvió a ser el auto donde se había quedado, mostrando por su ventana calles que aunque bastante diferentes a como las recordaba, eran sin duda de Querétaro. A su lado Diana comenzaba a despertar, se talló el ojo y miró por la ventana, una sonrisa se dibujó en su rostro y se apuró a despertar a su hermana.
—¡Nadia! —dijo sacudiéndole el hombro—. &i







