Extrañaba a Romeo, pero estaba feliz en el fondo, habíamos arreglado lo que fuera que pasaba entre los dos, su frialdad, y su distanciamiento se desaparecieron, volvió a hacerme suya y fui feliz en sus brazos de nuevo, ya Valentina no estaba en la casa, y no había visto más a esa horrible mujer Viridiana.
Hablaba poco con él por teléfono, estaba muy ocupado, ya Arturo se había ocupado de la inscripción de los niños en el colegio, insistió en pagar la matrícula del año completo de mis dos herman