Isabela
Puede que se me olvide a veces, pero mi familia es enorme. Me despierto casi a las nueve de la mañana, me baño, me visto y pregunto a la chica de servicio si puede ayudarme con un desayuno, ella sonríe y me pregunta donde me apetece comer y qué me apetece.
—En la cocina y algo muy rico, un pancito de queso con aguacate, y huevos —respondo en árabe. —y mi tía tiene unos muffins escondidos con arándanos, y un poquito de miel especial.
—¿Cuántos meses tiene?—pregunta.
—Es un secreto pe