Todos se quedan en silencio, mis papás mis hermanos están procesando el anuncio y mi prometido si llega a moverse de nuevo me mira con sorpresa, sus los brillan alegres y en sus labios se forma una sonrisa mientras se pone en pie y corre a llenarme de besos.
—¿Vas... a...? ¿Vas a casarte conmigo? —pregunta Sergio. —¿En serio?
—Sí, vas a ser un dolor en el culo. Voy a apestar como primera dama, pero, si es lo que quieres y como soy lo que quieres voy a quedarme—Replicó y sonrió.
—¿Vas a quedar