Capítulo 47. Philip
La guerra había comenzado. No había otra forma de describirlo, y aunque no quería reconocerlo, Philip tenía miedo.
Desde hacía varias horas, un centenar de muchachos mal vestidos y con caras poco amables estaban intentando penetrar las defensas de su modesta casa en el acantilado.
Matt lo había mirado con cierta soberbia, como si deseara comentar que se lo había advertido, que le había hecho saber que él era muy pequeñ en comparación con ese enorme lobo que aún permanecía encerrado en una de su