Capítulo 42. Sarah
Sarah se despertó entre los brazos de Adam, y la sensación le gustó. Tenía la cabeza apoyada contra su duro pecho, y él la envolvía con los brazos fuertemente, protegiéndola del mundo exterior que en aquellos momentos se le antojaba hostil.
- Buenos días, mi bella Sarah.
Ella sonrió por la frase con la que Adam la había despertado, y se giró para rozarle los labios con los suyos, fue solo un leve roce, pues ambos eran conscientes de que tenían que reunirse con la familia Lobingston cuanto antes