Capítulo 31. Philip
- Becca, cuando te veo no pienso en ti como esclava, puedes estar segura de ello, y si lo que quieres es que te lo demuestre, pues si, te lo probaré ahora mismo, quiero concederte la libertad.
Las pupilas de Becca de dilataron hasta lo imposible, su sangre comenzó a correr más rápido por sus venas, y casi sintió la necesidad de gritar de emoción al escuchar las palabras de Philip. Sonaba ciertamente sincero, se dijo a si misma, y eso la hizo gritar por dentro. Se giró, con la intención de darle