Capítulo 32. Philip
Philip no se arrepentía de lo ocurrido con Becca, porque realmente sentía que sería imposible renegar de una noche como la que ellos dos habían pasado, pero era consciente de que si se repetía, los esclavos comenzarían a hablar, y la reputación de Becca quedaría por los suelos, pues todos interpretarían que se acostaba con su amo para conseguir un trato de favor.
Así que se levantó con sigilo, mientras ella dormía plácidamente, y observó la bella imagen de su cabello extendido por la cama, y su