Uno de ellos se comunicó con Agustín, para decirle que Anna se les había escapado.
Al escuchar, lo que estaba pasando Agustín se enojo.
—¿Cómo es posible que una débil chica se les escape? Atrapenla y traiganla de inmediato, no me importa como lo consigan la quiero aquí ya. — dijo Agustín más que molesto, pues nunca se imagino que la chica haría tal cosa.
— Si jefe, cómo usted ordené. — Contesto el hombre, Agustín terminó la llamada.
Aquel hombre le dijo a sus hombres las órdenes de Agustín