La mente de Fernando, estaba perturbada, no solo por lo que está pasando, ahora frente a sus ojos. Si no lo que vivió a noche.
Sus recuerdos eran muy claro, cada escena se repetía en su memoria como si tuviera un examen y tiene los nervios de punta.
Cada movimiento, cada paso del cuerpo de Sheila estaba en su mente. Era como un chicle. Él no lo podía creer, tampoco selo imagino. Tranco la puerta de la oficina, para poder pensar con claridad y poner todo en orden en su memoria.
Sheila era un