Sheila salió, de la empresa victoriosa.
Ella y Fernando se dirigieron a un maquillista llamado deber Klair. Un famoso maquillista masculino, muy guapo y profesional.
Amigo de Fernando, cuando llegaron al lugar él comenzó a admirar a Sheila de pies a cabeza. Proponiéndole ser su modelo.
Hasta que Fernando intervino.
_ oye klair, hablas mucho y veo que estás por trabajar poco: ella no será tu modelo _ dijo Fernando,
_ ¡Haya, veo!, estás celoso.
_ Habla menos trabaja más, no tenemos toda la t