¡_ Estábamos hablando de tu enamorada fantasma.! Quizás vuelvas a encontrarte con ella en el siguiente puerto y pueda subir la bordó, para que todos la conozcamos.
Un golpe maestro. Y Betty sabía cómo jugar sus bajas.
Eso implicaba que tenía que conseguir una chica cuanto antes. En Palermo, Nepalí Génova, Betty no dejaba de preguntarme cuando tendría el placer de conocer a mí ''encantadora'' amiga.
Llegamos