La mañana paso más rápido de lo que Sofia esperaba, aun cuando le costó mucho concentrarse, tenía mucho trabajo pendiente ya que se había tomado el día libre el viernes, así que debía ponerse al día.
Ella seguía completamente absorta en su trabajo por lo que ni siquiera escucho el toque en su puerta, solo se percató cuando escucho una voz.
- Vicepresidenta, ¿necesita algo más?, ¿quiere que le pida el almuerzo? – Pregunta Natalia, quien es la mano derecha de Sofia, no quería interrumpirla