Brax
"¡Eh, tú!". Una mujer con el pelo más oscuro que la noche viene corriendo hacia mí. Me detengo en seco, suspirando. Se supone que tenía que estar cenando con Maddie.
"¿Sí?". Era la callejera que había regresado con los demás. Llena de tantas mentiras.
"¿Puedes ayudarme?".
"Eso depende". Murmuro.
"¿De qué?". Me mira con el ceño fruncido.
"¿Qué es lo que quieres?".
"¿Puedes ayudarme a salir de aquí?", suplica.
"Sí".
Se queda mirándome un momento. "¿Me ayudarás a salir de aquí?".
"No