Sigo meciéndome en el lugar hasta que pude sentir como el agarre de Evrin se relajaba. Por fin se estaba quedando dormido después de apenas haber dormido la noche anterior.
“¿Entonces nada más esperamos?”, pregunto en voz baja.
“Sí”. Dane asiente. “Aunque seguiría prefiriendo que te quedaras adentro. No quiero que Cooper te ponga las manos encima”.
Sonrío. “Lo mataré y ya”.
“No podrás si él te droga primero”.
*****
“Déjame llevarlo, estás agotada”. Dane toma de mis brazos a Evrin, que sigu