Mallory
Neah no había dicho nada por alrededor de cinco minutos. Su silencio me pone más nerviosa que cuando estaba hablando.
Me sirvo otra taza de té y tomo lentamente una galleta del plato. Sin movimientos bruscos, esa era mi mejor opción. O tal vez no creyó ni una sola palabra de lo que dije. Realmente espero que no fuera así. Me había costado mucho revelar mi historia. Solo Damien sabía lo que le había contado.
Muerdo la galleta mientras miro a Neah. Sus ojos no estaban oscuros. Esperaba