Capítulo 19. VIRGEN
AYRTON
Cierro los ojos mientras el agua cae por mi rostro, eso me agrada para el dolor de cabeza que amenaza con llegar. Y creo que finalmente llegará. Son apenas las siete de la mañana y necesito descansar, aunque Anne-Lise me haya corrido, no me iré. No saldré corriendo... Eso ella nunca lo va a entender.
¿Cómo decirle que no la quise tomar en medio de su borrachera, en la bañera y sumando nuestras ropas empapadas solo para follar? No, no, no. Ella se merece una «Noche de bodas» especial. No