Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos a la casa, a nuestra casa como me lo ha repetido Dorian durante todo el caminopara que se me quedara gravado en mi cabeza. Al ingresar a la propiedad somos recibidos por una sonriente Fionna, quien se acerca a mi y me brinda un abrazo fraternal. La he extrañado.
-Que bueno que has vuelto; este niño no es el mismo sin ti. – confiesa.-Nana, por favor. – responde, tomándome de la cintura y dándome un beso en la frente.Luego mi mi






