Para cuando quise darme cuenta Alex se encontraba acostado a mi lado mirándome con detenimiento.
-¿Estas bien?- me pregunto poniendo su mano en mi abdomen bajo-
-Si, solo fueron demasiadas noticias fuertes por un día. Me agotaron-
Estire mi mano para acariciar su mejilla.
-¿Tu estas bien?-
-Si, lo estoy. ¿Quieres que te prepare algo de comer?-
-No, no tengo hambre, pero tu si debes comer, ¿Quieres que te cocine algo?, Pide lo que quieras-
-No, me llene con el postre que me sirvió tu mamá,