Un rato más tarde ya nos encontrábamos en casa de mis padres, mi papá había decidido cambiar las pastas por el asado. Mi papá se llevo a Alex para mostrarle como se hacia el asado. Dejándonos solas todas las mujeres en la cocina. Hora del chisme.
-¿Por qué tardaron tanto?- pregunto mi mamá algo molesta-
-Bren estaba ocupada haciéndome ganar la apuesta-
-¡Ludmila!- me sorprendí-
Ella se fijo que mi papá o mi abuelo no estuvieran cerca.
-Todos en el edificio los escucharon- se burlo-
Sentí