CAP. 39 - Yo era el Emperador, pero ella era mi ruina.
POV/ ADRIAN
Ella agarró la solapa de mi saco, la seda siendo arrugada bajo sus dedos, y aquello fue el golpe final. Ella me besaba de vuelta con la misma fuerza desesperada; exigiendo, arrancando de mí algo que nunca ofrecí a nadie. Era como dar el primer beso de mi vida: inadecuado, abrumador, absoluto. Nada de lo que compré, poseí o controlé antes se acercaba a aquello. Lamí su boca después de un respiro, un acto de puro instinto posesivo.
— Emperador… para… no puedo…
La giré de espaldas con