Celine
La mañana ya se estaba alargando cuando Jordan y yo nos despertamos enredados el uno en el otro. Mi cuerpo estaba sensible por las caricias que habíamos compartido aquella noche.
Jordan había decidido que era hora de comenzar mi adiestramiento como loba, un paso esencial si quería adaptarme plenamente a la manada y estrechar mis lazos con el mundo lupino.
Junto a Elowen, que también sería instruida por él, me encontraba en el borde del claro, donde los rayos del sol se abrían paso entre