Jordan
Corrí hacia el lugar donde Celine había llevado a Benjamin para protegerlo mientras nos ocupábamos de la bruja. El corazón me latía con fuerza en el pecho después de aquella derrota.
Cuando por fin divisé nuestra casa a lo lejos, un suspiro de alivio escapó de mis labios. Celine estaba de pie mirando a través de la puerta de cristal, con Benjamin en brazos, ambos parecían asustados pero a salvo.
Llegué hasta ellos a grandes zancadas. Celine abrió la puerta y vino corriendo hacia mí. Camb