Katlyn esperó paciente a que Alan se fuera de la casa para ir a su empresa, sentía el sudor correr por su frente y en las palmas de sus manos que no paraba de frotar con nerviosismo, lo había planeado durante días, necesitaba hablar con Helena, no iba a poder soportar una noche más de insomnio con la culpa dando vueltas en su cabeza.
Esperó una hora más desde que su esposo por obligación se fue de la casa, tratando de ser precavida y que no sospechara que estaba a punto de escaparse por un rato