CAPÍTULO 26. COMETÍ UN ERROR.
CAPÍTULO 26. COMETÍ UN ERROR.
No importaba cuanto se defendiera Abner de los ataques de su padre y el abuelo, ellos ya no confiaban en él, esperaban que Abner fuese un hombre de fe, íntegro según sus creencias, un hombre fiel, honrado y responsable, para eso había sido criado, saber que él se había ido a un bar a beber licor y se había besado y tal vez toqueteado con una extraña, era una vergüenza para su padre y abuelo, una deshonra, lo peor era saber que su prometida se había dado cuenta de