¿QUIÉN ERES?
Al día siguiente, el sanador llegó con la respuesta. Malakay se puso de pie; su aspecto era desaliñado, no había podido dormir preocupado por Erika. Sus centinelas aún seguían buscando en todos los alrededores y ya había avisado a las manadas vecinas, incluida la de Tobías.
―Habla, de una vez ―exigió.
El sanador hizo una pausa antes de explicar.
―Se trata de un veneno potente, Alfa. Está hecho con metal corrupto de las tierras oscuras, donde habitan magos oscuros.
Las cejas de Mala