AL DESCUBIERTO.
AL DESCUBIERTO.
Erika controlaba su respiración, cada inhalación y exhalación era un cálculo, un acto medido para evitar ponerse en evidencia. La oscuridad del armario era su aliada, y rogaba la Diosa no ser descubierta.
Lilith y Petrus cerraron la puerta del estudio con un clic sordo. Erika podía escuchar el murmullo de sus voces, la frustración en el tono de Lilith.
―Las cosas no están saliendo como planeamos ―dijo con un deje de irritación. ―Malakay no ha echado a Erika de la manada, y de