VERDAD REVELADA.
VERDAD REVELADA.
Dos días después de la inquietante revelación, Zade entró al estudio con un aire de triunfo, seguido por un lobo joven cuyo rostro estaba marcado por la cautela. Lorenzo, se encontraba en su escritorio, sus ojos azules levantándose para encontrarse con los de su Beta.
―¿Qué es esto, Zade? ―preguntó, intentando mantener la compostura ante la curiosidad que lo consumía.
Zade, con una sonrisa victoriosa que rara vez abandonaba su rostro, dijo.
―Lo que tanto deseabas ha sucedido