UNIÓN INMINENTE.
UNIÓN INMINENTE.
―Alfa, otro cachorro, murió, ―informó el sanador con voz temblorosa.
Malakay cerró sus ojos por un momento, su pecho subía y bajaba al ritmo de su frustración contenida.
―Es el tercer cachorro que perdemos en el mes, ―dijo finalmente, con un gruñido bajo. ― ¿Tienen alguna respuesta? Tiene que haber una causa. Quizás las lobas están consumiendo algo que hace que los cachorros perezcan.
El sanador negó con la cabeza, su expresión era un lienzo de tristeza y confusión.
―No, mi