UNA LUNA TERRITORIAL.
UNA LUNA TERRITORIAL.
La sombra de la noche comenzaba a teñir el cielo cuando Zade regresó a su manada, el corazón pesado por el recuerdo de su encuentro con Lorenzo. El fresco aire del bosque no lograba aliviar la carga de sus pensamientos. Había palabras que, una vez dichas, se convertían en flechas lanzadas: imposibles de recuperar y siempre destinadas a herir. Sus propias palabras habían sido así con Lorenzo, y ahora, el remordimiento le mordía el alma.
Suspiró profundamente, su aliento fo