PLANES OCULTOS.
PLANES OCULTOS.
Cuando Zade regresó esa tarde, su humor no era el mejor. Luna se percató de ello y lo abordó directamente.
—¿Qué pasa? —preguntó, pero el Alfa no respondió. En cambio, caminó hacia el estudio y se sirvió un poco de hidromiel. —Zade, ¿vas a decirme cómo te fue? —insistió Luna.
El Alfa suspiró hondo y se giró para mirarla.
—Son asuntos de Alfas, Luna, no es nada por lo que debas preocuparte.
La loba alzó las cejas con sorpresa, al parecer su compañero no tenía idea de lo bien que p