DESEO DESATADO (III)
Luna estaba disfrutando de un sueño placentero, uno que le sacaba suspiros y pequeños gemidos, de repente sintió una lengua húmeda rozar su sensible clítoris y luego un dedo jugar con las paredes de su coño.
—Hmmm... gimió disfrutando de su sueño.
Zade, quien no había tenido suficiente la noche anterior, se había despertado con un hambre voraz, y ahora que podía saciar su hambre no iba a perder un solo segundo. Volvió a hacer el mismo movimiento y las paredes del coño de Lu