ALIANZAS OCULTAS.
ALIANZAS OCULTAS.
Vivían, cerró con fuerza la puerta de su nueva casa, sintiendo la tensión acumulada en su pecho. El lugar era impecable, pero no podía evitar verlo como un exilio, una señal de que Serafina había ganado la partida. Tiro la vasija que estaba sobre la mesa dejando salir la rabia que bullía dentro de ella.
―¡Maldita! ¡Mil veces m*****a! ―sus ojos estaban cargados de odio y su pecho subía y bajaba sin control.
«No debería estar aquí. Pero ni creas que esto se ha acabado perra. ¡